Lo que menos imaginaba, en mi reciente viaje a New York, era volver a casa con un nacimiento en mi maleta. Había visto nacimientos de muchos lugares, todos diferentes y a cual más bonito pero, sinceramente, encontrar uno en Harlem me sorprendió.
Lo vi y me dije, ¡curioso!, Lo volví a mirar y pensé, ¡me gusta!, tiene el encanto de ser diferente.
Desde el pequeño rincón que ocupa en mi casa cada vez que lo veo pienso: "si Dios creador nos hizo a su imagen y semejanza y somos tantos y tan variados e irrepetibles, si saon tantas las razas y culturas, ¿cuál es, pues, el rostro de Dios?, ¿de qué color es su piel?.
El mensaje creo que está bien entendido en las diferentes representaciones del Misterio de la Natividad. Dios se hace hombre en cada lugar de la Tierra y como uno más de ese lugar. Negro en Harlem, blanco en Europa, indio en Perú... y en todas partes con el mismo mensaje de Paz, Amor y Felicidad, y no sólo en Navidad.
L.G.M.